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ENCUENTRO AL ANDALUS MEXICO 2018-06-19T03:54:13+00:00

Síntesis

Se llama Al Ándalus al reino que fundaron los musulmanes en la península Ibérica. Una civilización que irradió una personalidad propia tanto para Occidente como para Oriente. Durante sus ocho siglos de existencia, Al Ándalus fue un Estado islámico, califato, emirato, reino de taifas, reino cristiano. Su historia de combinaciones y contrastes es, de algún modo, la antigua historia del México de hoy. Este proyecto se dirige a México y sustenta que aún hay tesoros históricos y culturales por descubrir.

El encuentro

Por un efecto trascendente, es decir, aquello que permanece a pesar del cambio constante; La civilización de Al Ándalus —delimitada geográficamente en la península Ibérica, Portugal, Francia e incluso el territorio británico de ultramar y Gibraltar, y cronológicamente entre 711 y 1492— persiste de maneras singulares en sus imaginarios y supervivencias que han habitado en México, desde la Conquista hasta la fecha.
Con el fin de incorporar el legado arabo-andalusí a la urdimbre cultural mexicana, del 26 de mayo al 1 de junio de 2019 se llevará a cabo, en la capital del país, el Congreso Internacional Supervivencias e Imaginarios de Al Ándalus en México. Se trata de una cumbre que pretende volver a reunir, en el Nuevo Continente, aquello que una vez coexistió en Al Ándalus, en el marco del momento actual, para conocer, reconocer, recuperar, documentar y compartir el legado andalusí en México, abriendo un espacio de diálogo entre artistas, intelectuales, estudiantes y el público en general.Este congreso cuenta con tres ejes de acción: académico,
artístico y otro eje híbrido dedicado al cine y exposiciones:
El académico impulsa el reconocimiento de la polifonía cultural de Al Ándalus en México e incide, de manera interdisciplinaria, en los intersticios donde la historia parece haber dejado espacios vacíos que también conforman la poliédrica identidad mexicana. Tal información, proveniente de investigaciones de catedráticos e investigadores de México y España, representantes de culturas diversas (judía, persa, árabe y gitana), será compartida con la comunidad universitaria y el público en general en una cumbre con una semana de duración.
Su sede principal radica en la máxima casa de estudios: La Universidad Autónoma de México y se extiende a varias sedes colindantes como el Museo Nacional de las Culturas del Mundo INAH.
Coordinador: Mauricio López Valdés. Facultad de Filosofía y Letras, UNAM.

El eje artístico crea puentes invisibles para conectar estos vacíos a través de hechos estéticos: imaginarios musicales, coreográficos, literarios, teatrales y sensoriales, emparentados con este crisol de culturas, antecedente de un México iridiscente en el que vivimos hoy. Desde su sede artística, fortalecida por la Coordinación de Danza del INBA (Teatro de la Danza del Centro Cultural del Bosque) y el Centro Cultural de España en México, la última semana de mayo de 2019, se presentarán espectáculos musicales, coreográficos y teatrales emparentados con esta urdimbre cultural que nos ha conformado.
Coordinadora: Lila Zellet-elías/ Artista independiente. Sistema Nacional de Creadores de Arte, Fonca.

El tercer eje lo componen las manifestaciones cinematográficas y exposiciones.
Testimonios de esta presencia cultural en México, desde sus orígenes hasta sus imaginarios actuales. El Museo Nacional de las Culturas del Mundo, del INAH, es su sede principal.
Coordinadora: Alejandra Gómez Colorado, Museo Nacional de las Culturas del Mundo, INAH.

Justificación

Pocos mexicanos se preguntan cómo es que “el moro” aparece en nuestra baraja de la lotería, y aún menos se detienen a pensar que la figura del diablo, que en el imaginario popular, tiene largas barbas y ojos intensos y cejas imponentes, además de cuernos y una cara roja. Casi nadie se pregunta por qué la virgen guadalupana se halla de pie sobre una luna creciente (hilal) de color negro. No parece trascendente que aproximadamente cuatro mil palabras del léxico español provengan del árabe, y que haya sido este idioma el primero en interpelar a los indios que las carabelas avistaron en territorios americanos.
El mexicano, en general, no ha identificado en cabalidad la dimensión de su múltiple mestizaje y, menos, el componente mudéjar, a pesar de ser el descendiente de ese maridaje cultural en que también concurren lo judeo-español, lo gitano y la cultura cristiana imbuida de ese crisol que fue Al Ándalus y llegó a México y a varios países de Latinoamérica, igualmente herederos de este legado.
Donde antes fue la Nueva España, se percibe al mundo árabe a través de la mirada simple del exotismo superficial o se le sujeta al marco del fanatismo religioso difundido por nuestro país vecino, sin reconocer los rasgos comunes y compartidos y la estrecha relación que aún tenemos con el Oriente geopolítico.
Sin explicarnos por qué, muchas de nuestras danzas tradicionales, dramatizaciones y actos sacramentales se enfocan, desde hace siglos, en las luchas entre moros y cristianos como si fuesen batallas entre el cielo y el infierno, sin reparar que nuestra arquitectura, gastronomía y léxico se encuentran plenos de inserciones de Al Ándalus que hasta ahora han permanecido sin explicación ni contexto.
El legado andalusí no se limita a la presencia árabe en España; otras culturas, como la judeoespañola, la gitana (Rrom), la persa y la berebere (amazig) le aportan a Al Ándalus este color iridiscente que se percibe también en México siglos después.

La realización del Encuentro Internacional Supervivencias e imaginarios de al Ándalus en México es fundamental. Habla de un capítulo de la historia de México e Iberoamérica que ha permanecido en la penumbra. Una realidad que hasta ahora se percibe de manera intermitente y fragmentaria. De ahí la importancia de generar un proyecto integral que toque tres coordenadas.
Para los mexicanos es una oportunidad única de darle sentido a un origen que hasta ahora permanece desdibujado y que vale la pena entender y clarificar: en marzo del 1519, Hernán Cortés, inició la conquista de la Nueva España, maniobra que concluyó con la toma de Tenochtitlán en agosto de 1521. Para la conmemoración de los quinientos años del encuentro entre dos mundos, sería interesante que México cobre consciencia de que además de la conquista hubo tesoros valiosos que le fueron heredados a su ya vasta urdimbre cultural. A ello busca contribuir el presente congreso: sentar las bases de ese enorme mestizaje étnico y cultural que conforma lo que hoy es nuestra laberíntica identidad mexicana. Para el mundo, este trabajo interdisciplinario comparte y atestigua el encuentro y trascendencia de sangres diversas, celebrando una coordenada humana que aún en el siglo XXI sigue y seguirá generando nuevos imaginarios.

Proyecto

Estructura

Eje académico

Eje artístico

Eje de cine y exposiciones

Curriculum de la Asociación Civil